- Una pechuga de pollo con hueso
- Carne de cerdo fresca: rabo, carrillera, panceta...
- Carne de cerdo salada: costilla, espinazo, tocino, hueso blanco...
- Un bote de 500g de garbanzos cocidos
- 200 gr de habichuelas verdes
- Tres o cuatro zanahorias
- Un puñado de fideos gruesos
- Tres o cuatro patatas medianas
- Sal
Cuando hago cocido aprovecho para preparar unas croquetas, por eso pongo pechuga a cocer junto con todos los ingredientes del cocido. Dejo el enlace a la receta de las croquetas del cocido publicada en este mismo blog.
La noche anterior ponemos todos los ingredientes salados en un cuenco con agua hasta que los cubra. Recomiendo cambiar el agua un par de veces antes de cocinar.
En una olla rápida exprés ponemos muy bien lavada la carne, tanto la salada como la fresca, añadimos bastante agua y dejamos que rompa a hervir sin cerrar la olla.
Al hervir, la carne va soltando suciedad que debemos ir retirando con la ayuda de una espumadera o con una cuchara.
Retirada toda la suciedad, cerramos la olla y contamos 15 minutos aproximadamente desde que empiece a pitar.
Una vez apartada del fuego, dejamos que salga todo el vapor de la olla, la abrimos y sacamos toda la carne.
Colamos el caldo a otra olla (reservo medio litro aproximadamente para cuando haga las croquetas), y le añadimos toda la carne excepto el hueso blanco que lo desechamos y la pechuga que la reservamos para las croquetas.
Ponemos la nueva olla al fuego, si observamos que le falta caldo o es demasiado blanco podemos añadir agua. Cuando rompa a hervir añadimos las zanahorias troceadas.
Pasados unos 20 minutos incorporamos las habichuelas verdes troceadas y dejamos hervir otros 20 minutos.
Incorporamos las patatas troceadas, si hace falta podemos añadir un poco más de agua, cuando rompa a hervir echamos un puñado de fideos gruesos y sazonamos ¡con mucho cuidado porque parte de la carne llevaba sal!.
Cuando lleve unos 10 minutos hirviendo incorporamos los garbanzos cocidos, dejamos cocer unos 15 minutos más. Probamos por si fuese necesario añadir más sal.
Es conveniente dejarlo reposar unos minutos antes de servir.
A la hora de llevarlo a la mesa podemos apartar en una fuente toda la carne para que cada cual se sirva a su gusto.
Nota: El cocido o "puchero"como lo llaman en mi tierra tiene muchas variantes, se le puede añadir distintos tipos de carnes como de verduras, al gusto de cada uno. Y en todas sus variantes es uno de mis platos preferidos, sobre todo en invierno.