- Una jibia de un kilo aproximadamente
- Un par de cebollas
- Un tomate maduro
- Zanahorias
- Guisantes
- Un vaso de vino blanco
- Un tomate seco
- Azafrán
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal
- Pimienta molida
Limpiamos, troceamos y salpimentamos la jibia.
Partimos en trocitos pequeños el tomate seco y lo ponemos a hidratar en un poquito de agua.
En una sartén ponemos a calentar el aceite y añadimos todos los ingredientes en crudo: la cebolla y la zanahoria en trocitos pequeños, la jibia, el tomate rallado, los guisantes, el azafrán, la sal, el tomate seco junto con el agua de haberlos hidratado y por último el vaso de vino blanco.
Tapamos la sartén y dejamos cocer a fuego suave hasta que la jibia esté blandita, una hora aproximadamente, moviendo de vez en cuando.
Nota: Es una receta muy fácil de hacer, gana en sabor cocinándola en la víspera y acompaña muy bien con arroz cocido.
Si nos gusta el picante podemos añadirle una guindilla junto con todos los ingredientes.